Description
Se opone demasiado a los prejuicios heredados para que agrade a los que son sus esclavos. Predica que a ninguno hay que contradecir, lo que contradice a quienes les gusta contradecir. Habla bien de las mujeres, aunque habla mal de ellas. Celebra el amor, aunque alaba la indiferencia; aplaude el cumplimiento de los deberes, aunque preconiza los encantos de una vida ociosa; incita a la gloria, pero asegura que pocos la alcanzan, o que pocos la disfrutan y que dura tan poco, que es casi una quimera; inventa proyectos, aunque sostiene que nada se gana con llevarlos a cabo. Es alegre, es sombría; es ligera, es agobiante; quizás más huera que profunda; novedosa y ordinaria; trivial y excelsa, luminosa y oscura, reconfortante y desoladora. Afirma, y duda un instante después. ¡Ah, pobre obra mía! ¡Ah, mis Extravíos, cómo os tratarán si algún día sois publicados!
PRÍNCIPE DE LIGNE
Se opone demasiado a los prejuicios heredados para que agrade a los que son sus esclavos. Predica que a ninguno hay que contradecir, lo que contradice a quienes les gusta contradecir. Habla bien de las mujeres, aunque habla mal de ellas. Celebra el amor, aunque alaba la indiferencia; aplaude el cumplimiento de los deberes, aunque preconiza los encantos de una vida ociosa; incita a la gloria, pero asegura que pocos la alcanzan, o que pocos la disfrutan y que dura tan poco, que es casi una quimera; inventa proyectos, aunque sostiene que nada se gana con llevarlos a cabo. Es alegre, es sombría; es ligera, es agobiante; quizás más huera que profunda; novedosa y ordinaria; trivial y excelsa, luminosa y oscura, reconfortante y desoladora. Afirma, y duda un instante después. «¡Ah, pobre obra mía! ¡Ah, mis Extravíos, cómo os tratarán si algún día sois publicados!», dice el Príncipe de Ligne en este libro.






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